"... Vivan unidas,

sin tener más que un solo corazón 

y una sola alma,

a fin de que, por esta unión de espíritu,

sean una verdadera imagen

de la unidad de Dios"

 

Llamadas y reunidas por Dios, las Hijas de la Caridad llevan una vida fraterna de común con miras a su misión específica de servicio a Cristo los pobres.


            


La vida comunitaria es un punto importante en la vocación de la Hija de la Caridad. Es en la comunidad donde reflexionan sobre el servicio a los Pobres y se animan mutuamente en los momentos difíciles.

Como hermanas que se quieren, se apoyan  en su caminar hacia Dios . Viven con alegría  su vocación y se esfuerzan por vivir a imagen de la Santísima Trinidad. 



 


"En esto conocerán todos que son discípulos míos: si se aman los unos a los otros".

(Jn 13,35)

 

"Recordando la promesa del Señor,

las Hijas de la Caridad, reunidas en su nombre, en una verdadera comunidad de oración, sigue gozando de su presencia.

Cada Comunidad Local

obtiene su fuerza en una fe compartida,

en la Eucaristía y en la alabanza divina".